viernes, 16 de marzo de 2012

ALFREDO DI STÉFANO




Glasgow, 18 de mayo de 1960; en un colosal recinto deportivo, el mítico Hampdem Park, un huracán, un terremoto, un meteorito; una fuerza indescriptible de la naturaleza acababa de arrasar a un puñado de jugadores que peleaban por alcanzar un sueño que aquella fuerza hizo inalcanzable para ellos; este huracán imparable tenía nombre propio: Real Madrid Club de Fútbol, que acababa de ganar su quinta copa de Europa consecutiva ante el Eintrach de Fankfurt por 7-3. Aunque esa noche la estrella fue un cañoncito al que llamaban Ferenc Puskás, en aquel mítico Real Madrid un hombre brillaba con luz propia sobre todos los demás: Don Alfredo Di Stéfano.




Alfredo Di Stéfano Laulhe nace el 4 de julio de 1926 en Buenos Aires (Argentina), siendo el mayor de tres hermanos. Perteneció en sus orígenes a una familia de campesinos ubicada en el barrio de Barracas. Allí comenzó a fraguarse la leyenda de “La Saeta Rubia” militando primero en el Sportivo de Barracas, para acabar a los quince años en las categorías inferiores de River Plate. En 1943 debutaba en el primer equipo, precisamente ante el San Lorenzo de Almagro. En 1947 Di Stéfano conseguiría el primer título del que sería su impresionante palmarés proclamándose campeón de Sudamérica con la albiceleste en Guayaqui. Nunca más volvería a jugar con dicha camiseta, aunque dejó un impresionante registro de seis goles en seis partidos.

Tras el campeonato, marchó a Colombia, su destino estaba cada vez más cerca de unirse al del Real Madrid.

En su paso por Colombia, el jugador militó en las filas del Millonarios de Bogotá, que formó un equipazo con otros importantes jugadores como Pedemera, Pini o Rossi; pero fue en el año 1952 (50 años de historia del Real Madrid) cuando el destino del fútbol europeo cambió para siempre…

Aquel año en el que Estados Unidos detonó por primera vez su bomba de hidrógeno, un acontecimiento marcó el mundo del fútbol como si de una bomba se tratase: el millonarios de Bogotá se enfrentó al Real Madrid en un partido para conmemorar el centenario del Real Madrid, aquel partido Di Stefano encandiló de tal forma a la afición madridista y al propio presidente, que al año siguiente el delantero argentino debutó con la camiseta blanca el 23 de septiembre contra el Nancy. Cierto es que el fichaje no se consiguió sin cierta polémica, ya que el jugador estuvo a punto de recalar en las filas barcelonistas, lo cual podría haber cambiado el panorama futbolístico en los años venideros, así como la historia de ambos clubes.

El resto de la historia es bien conocido, tan solo hay que mirar el palmarés del Real Madrid en los años en los que fue comandado por Di Stéfano, para comprender por qué ha sido elegido uno de los tres mejores futbolistas de la historia.

Hasta su llegada al equipo, el Barcelona había tenido la hegemonía del fútbol y el Real Madrid llevaba 20 años sin ganar la Liga; pero su aparición en nuestro fútbol lo cambió todo radicalmente: el Real Madrid obtuvo 8 de las 10 siguientes Ligas, así como una Copa de España, y además Di Stéfano consiguió cinco títulos de pichichi.

Pero lo que forjó de verdad la leyenda de “La saeta rubia” fue la consecución de las cinco copas de Europa consecutivas, que llevaron al equipo de Chamartín a dominar el fútbol europeo durante media década; además, en su palmarés podemos incluir la copa intercontinental conseguida frente al Peñarol en 1960.
Cabe destacar que Di Stéfano jugó en la Selección Española de la que llegó a ser máximo goleador, hasta ser superado años más tarde por Emilio Butragueño.

Su importancia dentro del equipo e incluso, dentro del club era enorme, de forma que no era inusual que el conjunto blanco fichase jugadores recomendados por él mismo.

Poseía un fuerte carácter, era luchador, nunca se rendía, no aceptaba la derrota quizá por eso no terminó su carrera como futbolista en al Real Madrid, ya que tras una discusión con el entrenador tras perder la final de la copa de Europa frente al Inter de Milán dejó la entidad blanca para retirarse en el Real Club Deportivo Español en el que militó dos temporadas.
Finalmente, como todos los grandes del fútbol recibió un partido de homenaje en el estadio Santiago Bernabéu, aunque ningún partido ni nadie podrá devolver todo lo que ha dado este hombre, con condiciones de ángel cuando cogía el balón, al mundo del fútbol; y sobre todo al equipo al que llevó al Olimpo de este excepcional deporte.
De Alfredo dijo una vez un compañero: "Di Stéfano fue el mejor porque no tenía el cien por cien de algo pero tenía el ochenta y cinco por ciento de todo."




"Marcar goles es como hacer el amor, todo el mundo sabe cómo se hace, pero ninguno lo hace como yo"-Alfredo Di Stéfano.

Títulos:
Primera División Argentina (1945, 1947)
Campeonato Colombiano (1949-1952)
Copa colombiana (1953)
Liga Española (1954, 1955, 1957, 1958, 1961, 1962-1964)
Copa del Generalísimo (1962)
Copa de Europa (1956-1960)
Copa Intercontinental (1960)
Copa América (1960)

Distinciones individuales destacables:
Trofeo pichichi en la Liga Española (1954-1959)
Balón de Oro (1957, 1959)
Máximo goleador de la Copa de Europa (1958)
Super balón de Oro (1989)
Salón de la Fama de la FIFA

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